Noticia publicada el 23 de mayo de 2019, en Clarín, Argentina.

El interés de los iberoamericanos por participar en la política española es creciente y cada vez son más los que se incorporan a candidaturas electorales de distintos partidos, como en los últimos comicios parlamentarios nacionales y en los regionales, municipales y europeos del domingo próximo.

Mónica Silvana González es hispanoargentina, parlamentaria de la oposición socialista en la región de Madrid desde 2015 y en las elecciones de este domingo buscará una banca por España en el Parlamento Europeo. 

Cree que el aumento de candidatos electorales iberoamericanos es un «proceso natural» debido al fenómeno migratorio, aunque matiza que el «mestizaje político es todavía muy tímido».

En declaraciones a EFE, asegura que fue el Partido Socialista (PSOE) -al que pertenece- el que abrió la puerta a la «diversidad» en España para oír la voz de los inmigrantes. Y celebra que ahora todas las fuerzas políticas incorporen personas de procedencia y tendencias diferentes, siempre que respeten los derechos humanos.

Diplomada en Turismo por la Universidad Nacional del Nordeste (Argentina), vive desde hace 20 años en España. Muy implicada en el activismo social, entró en política en 2007, cuando entró en el equipo socialista municipal de la ciudad madrileña de Alcalá de Henares; y ahora quiere dar el salto al Parlamento Europeo.

«Quizás lo más cómodo para mí habría sido quedarme en la Asamblea (Parlamento regional) de Madrid, pero soy una persona de retos, de atravesar laberintos y romper techos de cristal», dice González.

Está comprometida con los municipios, la convivencia intercultural y inmigrantes. Ella misma estuvo en España de manera irregular durante tiempo.

Otro hispanoargentino, Gerardo Pisarello, fue elegido diputado por la coalición de izquierda Unidas Podemos en las elecciones generales del 28 de abril en España, y este miércoles se sentó por vez primera en el Congreso español, igual que la hispanovenezolana María Luisa Alonso (partido liberal Ciudadanos).

El padre del opositor venezolano Leopoldo López

Igualmente se presenta al Parlamento Europeo Leopoldo López, activista de los derechos humanos y padre del conocido opositor venezolano del mismo nombre, quien está refugiado en la residencia del embajador español en Caracas desde el 30 de abril pasado.

«No se requiere tener un pasaporte especial para ser un defensor de las libertades y la democracia en cualquier parte del mundo. Yo, legalmente, soy español, tengo la nacionalidad y por tanto estoy participando como cualquier otro ciudadano español», dice a EFE López, candidato independiente en la lista europea del Partido Popular español (PP, conservador).

Recordó que otros venezolanos ya se han involucrado en la política española y son parlamentarios o concejales.

«Lo único que refleja esto es que son personas -explica- que han sufrido la falta de justicia y de libertad (en Venezuela) y no quieren que se repita donde están residenciados hoy, van a luchar por que no se repita, por conservar ese privilegio que tiene España que es la democracia».

Valoró que el PP le ofreciera «esta oportunidad», que aceptó porque es un partido que «siempre fue un defensor de la causa venezolana».

Política municipal

Otros optan por la política más cercana a los ciudadanos, a las personas que conocen y con las que conviven en los pueblos y las ciudades pequeñas donde viven y trabajan.

Es el caso de la hispanocolombiana Amalfi Rivera, que lleva cerca de diez años en España, vive en Pradejón, un pueblo de unos 4.000 habitantes de La Rioja (norte), trabaja para una agencia de seguros y le interesan los asuntos sociales.

Y ahora tiene posibilidades de ser concejal por el Partido Popular. Decidió presentarse a las elecciones porque deseaba «interactuar más» con la gente.

El hispanoargentino Juan Pablo Yakubiuk es candidato a alcalde de Roquetas de Mar por la coalición izquierdista-ecologista IU-Tú Decides-Equo.

Es arquitecto, hijo de argentino y española, vive en España desde hace quince años y es concejal desde 2011 en esa ciudad mediterránea del sureste español (95.000 habitantes), donde el PP gobierna desde hace 25 años.

«Lo que me interesa realmente es la política local, me gusta mucho la gestión municipal -cuenta a EFE- y me presento porque hay muchas carencias para la infancia y la juventud».

Yakubiuk cree en el trabajo «día a día, calle a calle, barrio a barrio». Quiere servicios públicos y equipamientos mejores «en una ciudad que ha sufrido mucho la especulación urbanística».

En cambio, la colombiana Mónica Montaño no podrá ser candidata socialista en las elecciones municipales de Lepe (27.000 habitantes), una localidad costera del suroeste.

Lleva 20 años en España y está casada con un español, pero carece de la nacionalidad española. Podrá votar como residente legal, pero no puede ser elegida porque el convenio entre España y Colombia permite votar en elecciones locales pero no ser candidato, según cuenta a EFE.

«No estoy decepcionada -argumenta- porque nuestro objetivo (el de los socialistas) es gobernar» el Ayuntamiento de Lepe, donde ahora manda el PP, pues es una ciudad donde queda «mucho por hacer».

Fuente: EFE